miércoles, 29 de octubre de 2008

LUGARES TRISTES


Son tristes los hospitales, las estaciones de tren, los cementerios; Las paradas de autobús que presagian despedidas...Son lugares tristes las autopistas, los orfanatos, las residencias de ancianos, las perreras, las salas de espera de los ambulatorios...Lugares de despedidas, de decir adiós para siempre, con el corazón en la mano y lágrimas contenidas en los ojos.
Tristes, lugares tristes...no me gustan las despedidas ni decir adiós para siempre a gente que vive tan cerca de mí... Definitivamente es muy triste esa parada de autobús en la calle Autonomía. La parada más triste de todas. También Bilbao está hoy cubierto de tristeza.
Hay días como este..yo no sé...

6 comentarios:

Marinero en Marte dijo...

son tristes las corbatas negras de color azul marino de los conductores del autobús que él/ella ya no va a coger...

Marinero en Marte dijo...

y el atheltic ganó ayer eh! eso no es triste!! :)

Anacronista dijo...

Hay tantos lugares tristes, hay tantas tristezas. Sin embargo aquí seguimos, prefiriendo "ser", en aquél eterno debate de Hamlet.
Los lugares son tristes pero no debemos olvidar que en nosotros debe vivir la alegría para afrontarlos...

Un beso.

Hernán dijo...

Hola Ra, como va? espero que bien.
Hay muchos lugares tristes, pero creo que pasa mas por el estado de animo de uno, cuando estamos bien podemos sacar el lado positivo de ese tipo de lugares y cuando estamos mal hasta el lugar mas alegre nos parece triste.

Sobre la frase "al lugar..." es verdad esa tambien es maldita pero cuanta verdad que dice, o por lo menos es lo que me paso/a a mi.
Te mando un beso desde Baires.

Alatriste dijo...

Mis lugares tristes son aquéllos en los que no puedo disfrutar de la compañía de alguien que merezca la pena. Mejor olvidarse de esos lugares y buscar otros más acogedores.
Gracias por tu amistad y por tu apoyo. Saberte cerca me hace bien, pues tus palabras son siempre muy cálidas. Besos y cuídate.

Ramiro Acosta dijo...

Hola, leí tu post y me acordé de una nota que le hicieron hace un tiempo a Aleajandro Dolina. Le preguntaron que amaba y que odiaba. Me conoces y sabes que me quedé mucho tiempo dando vueltas con la respuestas que dio a la segunda opcion.

AMO: Los sobresaltos deleitosos del amor y a la mujer que me ha hecho mas hombre. El misterio del arte y las arduas dificultades del conocimiento. La voz de Carlos Gardel. A una paisanita que opera milagros con sus ojos chinos. Pisar las hojas del otoño y oír su crujido. Los valses de Chopin. El apetito de eternidad del hombre, o quizá la suprema compradada de saber que uno va a morirse, e igual, atreverse a reír. A mis queridos Marechal, Borges, Sabato y Bioy. La inteligencia y la bondad, que son la misma cosa.

ODIO: Los crímenes que se comenten en nombre de una idea o una fe. El malandra puede arrepentirse, el fanático no. Detesto la soberbia de los imbéciles y la intolerancia de los virtuosos. Odio a la muerte y a sus hermanos: la soledad, la miseria, el olvido, el desencuentro amoroso. No me gustan los edificios de la calle Córdoba. La estupidez en la cumbre de la fama. No tolero la deplorable rumba "El manicero". Las tortas de coco y la política como ciencia. Pero lo que odio por sobre todas las cosas es a los refutadores de leyendas.


Besos!