martes, 16 de septiembre de 2008

El toro alanceado: La Vergüenza de toda España

"Parece necesario ofrecer alguna excusa por el dolor y los daños que ocasionamos a los animales no-humanos, restringiéndoles la libertad, mutilándoles los cuerpos y por último, poniendo fin a sus vidas para nuestro placer o conveniencia." (William Paley 1785)
Hoy siento vergüenza de la especie humana. ¿ cómo queréis que no me avergüence? Hoy han matado al toro de tordesillas. Esa salvajada que algunas "personas sin alma" llaman tradición. Tradición es la lapidación en Afganistan, tradición es que la mujer esté siempre detrás del hombre, tradición es la ablación de niñas en Africa. Tradición es hacerle sufrir a un animal hasta un límite insospechado sólo por maldad ( no se me ocurre otro calificativo ).
¿ Sabéis que os digo? ¡Malditas sean todas esas tradiciones! Al igual que el califa gritaba ¡ malditas sean todas las guerras! cuando le mataron al hijo. Maldigo esa barbaridad y espero que la gente que lo defiende un día sienta en sus carnes la misma tortura a la que ellos someten a un animal, simplemente por masoquismo, o por brutalidad, o por maldad, o por ignorancia. No lo sé, y la verdad es que no quiero saberlo.
Hoy el corazón se me encoje al sentir el mal que es capaz de hacer el ser humano simplemente por "tradición". Esa gente tiene que estar enferma, no se me ocurre otro calificativo, es muy duro pensar que personas en su sano juicio pueden cometer tal salvajada y brutalidad, provocar tal dolor y sufrimiento, a un animal indefenso, y que encima les guste hacerlo.
Para mí el maltrato animal y el maltrato infantil son unas de las mayores aberraciones que hay sobre la faz de la tierra.
La realidad era esto. Es cierto. Pero que triste realidad.

P.d: Os dejo el enlace en contra del toro de tordesillas. Espero que entre todos podamos conseguir que esto no se repita el año que viene.
http://www.verguenza.es/

9 comentarios:

C.Ruiz dijo...

Somos un pueblo de bárbaros, y tienes razón, todos los crímenes de este tipo se esconden tras la palabra tradición o cultura.
Salvajes!

Me he gustado mucho tu blog.
Saludos!

Palmoba dijo...

Me has dejado kao con tu comentario...y es que lo he repetido hasta la saciedad..

Palmoba dijo...

No, no, de ofendida nada!! me dejaste Kao, precisamente por eso, por el punto de vista; pq a veces nos enfocamos en una dirección y olvidamos otras que tambien son importantes y sobre todo valorables.
En realidad justo lo que as dicho a mi se me habia olvidado......y eso lo agradeci tanto durante tanto tiempo...que como pude olvidarlo??

Tu me lo recordaste.

Como pude olvidarlo? que más cosas obvio?
Nada de ofendida, agradecida.

Besos grandes.

Alatriste dijo...

Es indignante que todavía ocurran cosas así en España. Pero lo peor, es que nos vendan que son por temas culturales.
¡Ya está bien!
En fin, triste país éste a veces.
Un beso y ánimo para las luchas.
Hasta pronto.

Alatriste dijo...

Te dejo mi espada para alancear a tanto valiente como se ampara en las masas.
Así cualquiera mata a bestias.
Las alimañanas realmente andan con dos piernas.
Un beso.

Susana dijo...

Desde luego que lo de Tordesillas no tiene nombre. Mola tu blog.
Un saludo¡

Hernán dijo...

Hola!!! muchas gracias por pasar por mi blog y dejar tu comentario, llega un poco tarte mi comentario porque desde el jueves 11/09 no tengo internet ya que me mude y ahora estoy desde un ciber, prometo que en cuanto vuelva a instalar internet pasare a leer todo tu blog ya que lo que lei de esta entrada me gusto y estoy de acuerdo con vos. Te mando un beso y espero poder leer pronto todo esto y con mas tiempo.

K@ri.- dijo...

es una verguenza, como nos creemos dueños de la vida agena, sea de un indefenso animal o de un ser humano.
y comparto se ocultan tras la palabra tradicion.
una verguenza!
espero que pronto se acabe, y algun ser pensante corte con esta "tradicion".
un saludo calido.
k@ri.-

Alatriste dijo...

Pasé a visitarte de nuevo, por si tenías novedades y para preguntarte qué tal va todo.
Confío en que bien.
Un beso muy grande y no dejes de luchar jamás.